✒ANDREA LÓPEZ NEGRETE
El aniversario luctuoso número
17 de Cruz Lizárraga, el fundador
de la Banda el Recodo, será
recordado como el más triste
y desangelado hasta ahora, ya
que por primera vez no fue motivo
de fiesta en Mazatlán, Sinaloa,
pues su agrupación no
estuvo presente.
Don Cruz Lizárraga fue merecedor
solamente de una guardia
que hizo su viuda, Chuyita
Lizárraga, ante su estatua,
a donde se congregaron unos
cuantos amigos y familiares del
músico, en una de las principales
avenidas del puerto.
Lo que más causó tristeza
entre sus seguidores fue que no
estuvieran presentes sus hijos,
Joel y Poncho Lizárraga, ni los
demás integrantes de la Banda
El Recodo, pues ellos se encontraban
tocando en la ciudad de
Chicago, Illinois.
En ese concierto, Poncho Lizárraga, actual líder de la agrupación
sinaloense, recordó a su
padre sin entrar en detalles sobre
los motivos de su ausencia
en el homenaje. Los mazatlecos extrañaron
el evento que año con año organizaba
la familia Lizárraga en el
estadio Teodoro Mariscal, donde
se presentaba El Recodo
acompañado de
los grupos y artistas
más importantes
del momento,
pero ahora se tuvieron
que conformar
con escuchar
algunas melodías
de las bandas de la
Escuela de la tambora
sinaloense Germán
Lizárraga, quienes frente
a la estatua del extinto músico,
tocaron algunas de sus canciones
favoritas, entre ellas El muchacho
alegre.
Al ser cuestionado sobre los
motivos que lo orillaron a él y
su hermano a no estar presentes
en el 17 aniversario luctuoso
de su padre, Poncho Lizárraga
se limitó a contestar
que todas sus
presentaciones se
las dedican.
"Ahora nos
tocó cumplir con
este compromiso
de trabajo y por
eso no estuvimos
en su homenaje en
Mazatlán, pero si mi
padre viviera, él hubiera
hecho lo mismo, porque él fue
el que nos enseñó a tener palabra
y cumplir con los compromisos",
señaló.
/mar