AVIGNON, Fra.– En el Mundial
Sub 17 de Perú 2005,
México rompió con los
pronósticos, enterró
aquello de que Holanda llegaba
como favorita y, ayer, siete años
después, lo volvió a hacer, pero
en la categoría Sub 23.
Sí, el Tri olímpico pudo remontar
una desventaja en dos
ocasiones y hoy puede presumir
que por primera vez en su historia
disputará la Final del Torneo
Esperanzas de Toulon, pues dejó
en el camino al conjunto tulipán,
al son de 2-4, por lo que enfrentará
mañana a Turquía, escuadra
que eliminó al anfitrión Francia.
Sin duda, el equipo nacional
brindó una actuación memorable,
porque como nunca en esta
competencia, se mostró un juego
de grupo y no dependió solamente
de lo que hiciera el goleador
Marco Fabián, quien de cualquier
forma, también se hizo presente
en el electrónico, marcando el
último tanto del duelo.
Y del lado europeo, sin duda
los centrocampistas y defensores
vestidos de naranja se volvieron
locos, pues nunca le hallaron el
hilo al partido. Jugando a uno o
dos toques y a velocidad, los aztecas
fueron tejiendo un triunfo
que sabe a gloria.
En el centro, Héctor Herrera
y Chatón Enríquez se mostraron
incansables, robando balones al por mayor y después distribuyeron
para Cándido Ramírez,
Javier Aquino, Fabián y Raúl Jiménez,
quienes fueron una marea
en ofensiva.
Y más allá de que el cuadro
holandés pudo irse arriba en el
marcador en dos ocasiones, gracias
a las anotaciones de Ricky
van Haaren, los tantos de Herrera
y Ramírez sirvieron para, de
entrada, empatar el duelo. Y fue
cuando México mejor se mostraba
en el terreno de juego, que llegó
la recompensa vía Jiménez y
Fabián, para poner las cosas en
su lugar y colarse al duelo estelar,
en el que buscarán el título
ante los turcos.
/mar