MIAMI, FLORIDA.- De lejos, uno pensaría que se trata de otro chico más que proviene de alguna universidad estadounidense. Es alto, delgado pero corpulento, de raza negra y joven.
Pero habla un español bastante fluido, apenas tiene 22 años y nació en Brazaville, la capital de la República del Congo y juega para España, nación a la que desde muy joven, se fue a vivir.
Por el momento dice que no quiere pensar en otra cosa que no sean las Finales de la NBA, que pierde su equipo, el Thunder de Oklahoma City por 3-1 y este día se juegan la vida.
"No voy a hablar de otra cosa que no sea de las Finales, espero me entiendan", respondió el hispano congolés ante la pregunta de un colega argentino sobre el paso de la selección de futbol soccer de España en la Eurocopa 2012.
Y no es para menos que haya venido esa respuesta, pues al borde de la eliminación, los jugadores del Thunder, incluyendo a Ibaka, no necesitan pensar en absolutamente nada más que ganar el juego de hoy para mantenerse con vida y pensar en que la serie regrese a Oklahoma City.
"Necesitamos encontrar lo que hicimos contra San Antonio", comentó Ibaka a nivel de la duela del American Airlines Arena. "Ofensivamente debemos reencontrarnos y ser el equipo que fuimos en esa serie".
En el juego 5 de las Finales del Oeste, Ibaka se convirtió en una pieza clave, al aportar ese noche 26 puntos, y él sabe que se necesita ese aporte de parte suya y del resto de sus compañeros para intentar rescatar la serie.
"Tenemos que hacer lo que sea para ayudar a Kevin (Durant) y a Russell (Westbrook), ellos no pueden hacerlo todo solos, somos un equipo y eso es lo que hicimos contra San Antonio y estamos obligados a hacerlo ahora", concluyó Ibaka, quien apenas está promediando arriba de seis puntos en estas Finales y sólo en el Juego 1 anotó 10 tantos.
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